Respuesta rápida: Sí. Las várices pélvicas (várices en la pelvis) pueden causar dolor durante las relaciones sexuales y molestia que persiste horas después. Esto ocurre por la congestión de venas dilatadas en la pelvis, que aumenta con el flujo de sangre de la excitación. El diagnóstico se confirma con ultrasonido y hay tratamientos eficaces.
Muchas mujeres sienten dolor en la intimidad sin saber que la causa puede ser vascular. El síndrome de congestión pélvica (várices en la pelvis) es poco conocido y se confunde con problemas ginecológicos, lo que retrasa el diagnóstico. El Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza, angiólogo y cirujano vascular en Monterrey, explica cómo se relacionan las várices pélvicas con la vida sexual y qué se puede hacer al respecto.
¿Qué causa las várices pélvicas?
Las várices pélvicas aparecen cuando las venas de la pelvis se dilatan y dejan de devolver bien la sangre al corazón, lo que genera congestión venosa. Suele tratarse de una incompetencia de las venas ováricas y de la pelvis (fallan las válvulas que impiden que la sangre retroceda). Los factores que más contribuyen son:
- •Embarazos: son la causa más frecuente. El mayor volumen de sangre, la presión del útero sobre las venas y el efecto relajante de la progesterona favorecen la dilatación. Cerca del 30% de las mujeres con varios embarazos desarrollan algún grado de várices pélvicas.
- •Predisposición genética: tener familiares con problemas venosos aumenta el riesgo.
- •Otros factores: sobrepeso, sedentarismo y trabajos que obligan a estar mucho tiempo de pie.
Esta condición afecta aproximadamente al 15% de las mujeres en edad reproductiva, así que es más común de lo que parece.
¿Por qué afectan la vida sexual?
El síntoma más característico es la dispareunia profunda (dolor durante la penetración), que puede describirse como presión o ardor en la pelvis y persistir horas después del acto sexual. Esto ocurre porque, durante la excitación, aumenta el flujo de sangre hacia la pelvis y eso eleva la presión en venas que ya están dilatadas y congestionadas.
Además del dolor en la intimidad, suelen aparecer otras molestias que conviene reconocer.

Evaluación de la circulación venosa mediante ultrasonido.
¿Cómo distinguirlas de otros problemas?
Las várices pélvicas se confunden con frecuencia con causas ginecológicas. La clave está en cómo cambian los síntomas a lo largo del día y con la postura:
Otros síntomas frecuentes son dolor pélvico crónico, sensación de pesadez en la pelvis y reglas más dolorosas de lo habitual. Puedes ver más señales en várices pélvicas: síntomas que se confunden con otros problemas .
¿Cuándo acudir al especialista?
Conviene buscar valoración cuando el dolor en las relaciones es persistente, sobre todo si dura más de tres meses o se acompaña de dolor pélvico crónico. Otras señales para consultar son:
- •Dolor pélvico que empeora al estar mucho tiempo de pie y mejora al acostarte.
- •Sensación de pesadez en la pelvis al final del día.
- •Várices visibles en la vulva o en la parte interna de los muslos.
- •Antecedente de varios embarazos junto con estos síntomas.
No conviene esperar cuando estos síntomas afectan tu calidad de vida o tu relación de pareja. Una valoración temprana permite frenar el avance y mejorar el bienestar.
¿Cómo se diagnostican?
El estudio inicial más importante es el ultrasonido dúplex pélvico , una ecografía indolora que evalúa el flujo de la sangre y detecta el reflujo (fuga de la válvula) en las venas ováricas y pélvicas. Se realiza en distintas posiciones para ver cómo cambia el flujo con la postura. Si quieres entender mejor este estudio, revisa qué es el ultrasonido dúplex venoso y para qué sirve .
Cuando se necesita más detalle, pueden sumarse la flebografía por resonancia magnética (imágenes de la red venosa de la pelvis) o la tomografía con contraste, útil para descartar otras causas de dolor. Todos estos estudios son seguros y ambulatorios.

Las várices visibles en muslos o vulva pueden orientar el diagnóstico.
¿Cómo se tratan las várices pélvicas?
El tratamiento se adapta a cada paciente y va de medidas sencillas a procedimientos mínimamente invasivos:
- •Medidas conservadoras: medias de compresión específicas, ejercicios del piso pélvico y cambios de hábitos. Ayudan en casos leves a moderados.
- •Tratamiento con venotónicos (medicamentos que mejoran el tono de la vena): pueden reducir la congestión y la molestia.
- •Embolización (cierre de la vena por dentro con un catéter): para casos más severos. Se bloquean las venas que fallan y la sangre se redirige a venas sanas. Es ambulatoria, mínimamente invasiva y con recuperación rápida en la mayoría de los casos.
La embolización tiene buenas tasas de mejoría del dolor pélvico y la dispareunia, con pocas complicaciones. Si las várices aparecieron durante el embarazo, puede interesarte várices vulvares en el embarazo: qué son, por qué salen y cómo aliviarlas .
¿Se pueden prevenir?
No siempre se evitan del todo, sobre todo si hay predisposición genética, pero algunos hábitos reducen el riesgo de que avancen:
- •Ejercicio regular como caminar, nadar o yoga, que favorece el retorno de la sangre.
- •Mantener un peso saludable para reducir la presión sobre las venas de la pelvis.
- •Alimentación rica en fibra para evitar el estreñimiento, que aumenta la presión abdominal.
- •Elevar las piernas cuando sea posible y evitar muchas horas de pie; en el embarazo, fajas de soporte pélvico.
Preguntas frecuentes
¿El dolor en las relaciones siempre es por várices pélvicas?
No. El dolor en la intimidad tiene varias causas. Pero cuando se acompaña de dolor pélvico crónico y pesadez que empeora de pie, conviene descartar várices pélvicas con un especialista.
¿Las várices pélvicas tienen solución?
Sí. Existen desde medidas conservadoras hasta la embolización, un procedimiento mínimamente invasivo que en muchos casos reduce el dolor y mejora la calidad de vida.
¿Qué estudio confirma el diagnóstico?
El ultrasonido dúplex pélvico es el estudio de primera línea, porque detecta el reflujo en las venas de la pelvis. En casos seleccionados se complementa con resonancia o tomografía.
¿Qué especialista trata las várices pélvicas?
El angiólogo y cirujano vascular es el médico indicado para diagnosticar y tratar la insuficiencia venosa de la pelvis, en coordinación con tu ginecólogo cuando es necesario.
Si tienes dolor en la intimidad junto con molestias pélvicas, no estás sola y hay solución. Agenda tu valoración con el Dr. Heredia y recibe una evaluación vascular clara y respetuosa.
Sobre el autor — Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza Angiólogo y Cirujano Vascular en Monterrey, certificado por el Consejo Mexicano de Angiología, con más de 15 años de experiencia y formación internacional. Más de 700 reseñas de 5 estrellas en Doctoralia. Perfil verificado: Doctoralia .
Última actualización: junio de 2026.
Aviso: la información de este artículo es educativa y no sustituye la consulta médica.
Fuentes: Society for Vascular Surgery / American Venous Forum / American Vein and Lymphatic Society / Society of Interventional Radiology (Clinical Practice Guidelines on Pelvic Venous Disorders, 2022); Society of Interventional Radiology (recomendaciones sobre síndrome de congestión pélvica).
